Creo en la grandeza de Dios, sueño con un mundo, donde podamos vivir por principios, no por instintos, con la libertad que Dios nos dio al darnos la vida, teniendo en cuenta que ¡Todo me es licito más... todo no me conviene!.
sábado, 20 de noviembre de 2010
jueves, 4 de noviembre de 2010
"EL DÍA QUE ME VAYA"
CUANDO YO ME VAYA DE MI TAL VEZ QUEDE
UN TENUE RECUERDO, UNA FLOR SOMBRÍA
CUANDO YO ME VAYA, TAL VEZ ALGO LLEVE
FRAGMENTOS DE UN VERSO QUE NADIE LEERÍA
CUANDO YO ME VAYA SEGURO QUE NADIE
SE HABRÁ DE ENTERAR Y ME IRÉ CALLADO
CUANDO YO ME VAYA AL CAER LA TARDE
NO ME HA DE IMPORTAR LA QUE ME HA OLVIDADO
CUANDO YO ME VAYA, LLEVARE EN MI MENTE
NOSTALGIAS DE AMOR, DESDEN Y TRISTEZA
CUANDO YO ME VAYA NO TENDRÉ PRESENTE
TODO LO QUE ACABA, TODO LO QUE EMPIEZA
CUANDO YO ME VAYA NADIE HA DE LLORAR
MI AUSENCIA HA DE SER, TAL VEZ IGNORADA
CUANDO YO ME VAYA TAN SOLO HE DE SER
EN UN ALMANAQUE, UNA HOJA ARRANCADA
CUANDO YO ME VAYA, HABRÁN DE TIRAR
AL CESTO PALABRAS, QUE FUERON POESÍA
Y EN ALGÚN RINCÓN, SE HABRÁN DE BORRAR
FRAGMENTOS DEL VERSO, QUE NADIE LEERÍA
JESÚS REYES QUINTANA
DERECHOS RESERVADOS.
viernes, 29 de octubre de 2010
Tejiendo cuentos
Cuento Sufi
Un día de lluvia torrencial un vecino corría presuroso buscando cobijo, cuando un hombre devoto le preguntó:
-¿Por qué corres?
-Corro para no mojarme -contestó.
-¿No sabes, desgraciado, que el agua de lluvia es una bendición divina? ¡Disfruta de ella! -le increpó el religioso.
Impresionado, el vecino comenzó a caminar despacio, calándose hasta los huesos.
Ocurrió que, otro día, el vecino vio al devoto corriendo bajo la lluvia.
-¿Has olvidado ya que la lluvia es una bendición del Señor? -preguntó irónico.
-Precisamente por eso corro a fin de no pisar esta bendita agua -respondió mientras se perdía calle abajo.
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miércoles, 20 de octubre de 2010
domingo, 3 de octubre de 2010
Novedades de Tejiendocuentos
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Posted: 01 Oct 2010 04:10 PM PDT El muchacho de quien hemos de contar ahora tenía un gran agujero en la manga. Esto le daba tanta vergüenza, que en la escuela no le era posible prestar en absoluto atención a las explicaciones del maestro. |
Posted: 30 Sep 2010 04:06 PM PDT Se trataba de un joven erudito, arrogante y engreído. Para cruzar un caudaloso río de una a otra orilla tomó una barca. Silente y sumiso, el barquero comenzó a remar con diligencia. De repente, una bandada de aves surcó el cielo y el joven preguntó al barquero: --Buen hombre, ¿has estudiado la vida de las aves? --No, señor -repuso el barquero. --Entonces, amigo, has perdido la cuarta parte de tu vida. Pasados unos minutos, la barca se deslizó junto a unas exóticas plantas que flotaban en las aguas del río. El joven preguntó al barquero: --Dime, barquero, ¿has estudiado botánica? --No, señor, no sé nada de plantas. --Pues debo decirte que has perdido la mitad de tu vida -comentó el petulante joven. El barquero seguía remando pacientemente. El sol del mediodía se reflejaba luminosamente sobre las aguas del río. Entonces el joven preguntó: --Sin duda, barquero, llevas muchos años deslizándote por las aguas. ¿Sabes, por cierto, algo de la naturaleza del agua? --No, señor, nada sé al respecto. No sé nada de estas aguas ni de otras. --¡Oh, amigo! -exclamó el joven-. De verdad que has perdido las tres cuartas partes de tu vida. Súbitamente, la barca comenzó a hacer agua. No había forma de achicar tanta agua y la barca comenzó a hundirse. El barquero preguntó al joven: --Señor, ¿sabes nadar? --No -repuso el joven. --Pues me temo, señor, que has perdido toda tu vida. Etiquetas de Technorati: El Barquero Inculto,Cuento de la india Si esto te ha gustado, visita mi página y encontrarás mucho más |
viernes, 27 de agosto de 2010
Cuento escrito por: Zaidena (Argentina)
EL MENSAJERO IDEAL
Noche cerrada. Una espesa neblina mojaba los cristales de sus lentes. El farol de la esquina, oscurecido por los bichos moradores en su interior hacía aún más lúgubre el sitio donde había sido citado. No alcanzaba a entender por qué estaba ahí, sólo sabía que había ido para tratar de descubrir quién sería el que vendría a su encuentro y por qué fue elegido para recibir esa misiva. Dudaba ahora del lugar y la hora fijada. Sacó el trozo de papel de su bolsillo y alumbrándose con el encendedor, leyó: “Viernes- 23 hs.- esquina oeste-vaya por favor. Nada más decía y era lo que había logrado aguzar su instinto detectivesco. Y estar ahí, ansioso, expectante, nervioso, esperando sin saber a qué, ni a quién.
Comenzó a vislumbrar que, desde lejos, iba acercándose una silueta femenina; su corazón comenzó a latir más aprisa, ya estaba llegando, y una extraña y rara sensación se apoderó de él. Notó que era una bellísima mujer, que lo miró a los ojos, y con un gesto de ayuda y desesperación, tomó sus manos y deslizó entre ellas un trozo de papel, mientras decía con una voz dulce y cadenciosa: _¡Usted podrá!...¡Usted podrá!
Dicho esto se alejó tan rápido como había llegado. Ante la inesperada premura de su mensajera, fue a su casa presuroso, desconcertado y ansioso, por leer lo que decía la nota. Había quedado impactado por ese rostro hermoso, y más aún por la mirada penetrante, pero dulce y suplicante.
Llegó, colgó el impermeable y rápidamente, abrió el papel que aún llevaba en la mano. Su mente no podía comprender lo que estaba mirando.No entendía lo que estaba leyendo:”uan Zri uan sirou foxtrot iuniform Eco_ Alfa Sierra Eco Sierra India No vem ver Alfa Tango Óscar_ Lima Iuniform India Sierra. Quedó perplejo. Evidentemente, era un mensaje codificado; pero, ¿qué significaba?, ¿a qué código respondía?, ¿por qué a él? Se dejó caer en el sofá y allí miró el papel desde todos los ángulos, pero no alcanzaba a descifrar el significado de ese enigmático mensaje. Después de varias horas de consultar libros de códigos y alfabetos antiguos, lo venció el sueño, no sin antes pensar que al día siguiente recurriría a Lázaro, gran amigo, quien tenía la mayor librería de la zona, y una inteligencia que superaba ampliamente los niveles intelectuales más altos conocidos.
Amaneció frío y lluvioso. Desayunó frugalmente y se dirigió raudo hacia donde vivía su amigo. Una vez allí, exaltado y con lujos de detalles, le explicó lo que le había ocurrido la noche anterior. Lázaro, a quien el tema lo maravillaba, y muy interesado en lo que escuchaba se calzó los lentes. Parsimoniosamente tomó la lupa y comenzó a recorrer palmo a palmo el trozo de papel amarillento, roído en sus bordes. Al rato, le aseveró lo que él ya sabía. Que sin lugar a dudas estaba escrito en código, diciéndole además, que las tres primeras letras, a su entender, eran un número o una cifra, y que según la consulta con el código antiguo que estaba sobre su escritorio, deducía que era el siguiente número:”Uan=1; Zri=3 y Uan Sirou=10. Aparentemente, la cifra era 1-3-10. ¿Qué significaban esos números? Es lo que ambos tendrían que resolver.
Como ya estaba en su horario de trabajo resolvió irse pensando desde ya en averiguar en la editorial donde se desempeñaba como periodista investigador. Seguro que volvería al mediodía con algún dato concreto y para averiguar si su amigo había descubierto algo más.
Estuvo todo el día indagando en los archivos electrónicos, tratando de ver qué encontraba en la posible fecha que le diera su amigo. Estaba ya claudicando en su inútil intento, cuando una noticia ocupó toda la pantalla. Se refería a un accidente automovilístico donde perdieran la vida el Pastor Luis Peralta y su esposa María Ceballos, perteneciente a la Iglesia de los Nuevos Días. Se detuvo a leer la noticia en su totalidad, pero nada extraño o fuera de lugar llamó su atención.
Cuando iba camino a la casa de su amigo tenía una extraña sensación. Le parecía que alguien caminaba a su lado. Miraba preocupado notando esa presencia, pero estaba solo. Aún así no podía superar esa sensación, e incluso le parecía sentir como si algo, que irradiara frío, lo iba acompañando. Sacudió la cabeza con fuerza como tratando de sacar de ella esa sensación, lográndolo sólo a medias.
Llegó y pronto olvidó sus sensaciones cuando Lázaro, exaltado, casi le gritó que había descifrado el Código. Recurriendo a sus antiguos textos encontró un descifrador y decodificador y en base a él llegó a una conclusión. El mensaje decía: Foxtrot (F) Iuniform (U) Eco (E) = FUE Alfa (A) Sierra (S) Eco (E) Sierra (S) India (I) No vem ver (N) Alfa (A) Tango (T) Óscar (O) = ASESINATO Lima (L) Iuniform (U) India (I) Sierra (S) = LUIS. Automáticamente recordó la nota periodística y luego de compartirla con su amigo, resolvieron llamar a un amigo en común, el Comisario Inspector Juan Cid, para poner en su conocimiento este suceso tan extraño como inesperado. Después de escuchar la explicación, el Comisario prometió ocuparse personalmente del caso, diciéndoles que los tendría al tanto ante cualquier novedad, pero, pidiéndoles que se mantuvieran al margen, para no entorpecer la investigación. Cosa que así hicieron.
Había pasado más de un mes sin tener noticias, cuando recibió una llamada del Comisario diciéndole que lo esperaba en su Despacho. En el trayecto, por primera vez en mucho tiempo, no sintió la presencia de ese frío que lo acompañaba siempre. Eso le produjo una sensación de paz y bienestar, difícil de definir. Sucedió, según le comentara el Comisario, que gracias a la ayuda de él y de su amigo, habían descubierto que el “accidente automovilístico” fue motivado por un atentado sobre los frenos que, en definitiva, fue lo que desencadenara en el accidente. El culpable fue el Pastor de la Iglesia Ciudad, quien mandó matar a Luis cuando éste descubrió una malversación de fondos de un millón de dólares provenientes de las dádivas y donaciones de los fieles, destinados para ayudar a hogares de niños abandonados o en peligro moral.
El caso estaba resuelto. El asesino en prisión. El dinero recuperado.
Sobre el escritorio del Comisario, un expediente rezaba: Autos caratulados: “Peralta Luis y otra s/ Homicidio culposo”. Por curiosidad lo abrió y ahí, en la foja diez, se dejaba ver la fotografía de aquella mujer hermosa, de mirada penetrante que le entregara el papel la noche de la cita. En la misma aparecía ella, junto a su esposo, el Pastor Luis, también fallecido.
Zaidena- Febrero 2010
¡QUISIERA! Zaidena (Argentina)
QUISIERA
Quisiera ser libre para:
-Decirle al mundo que a veces no quiero saber lo que cuentan, que no me interesa lo que van diciendo, prefiero estar sola mirando hacia adentro.
_Ponerme vestidos de gasa y salir corriendo bailando en el viento, así como bailan mis dulces secretos y amargos momentos.
_Enredar los dedos sobre mis cabellos y formar con ellos una trenza enorme, salir al galope de un corcel brioso y en su suave trote, sentirla en la espalda como un escarmiento.
_Cantar ese tema melodioso y tierno que no sé cantarlo pues mi voz no alcanza, pero mi alma tiembla de sólo nombrarlo sintiéndolo adentro besando mis fibras y mis sentimientos.
_Llegar a su casa para rescatarlo de esas manos suaves que no son las mías, y salir corriendo llevándolo a cuestas hasta aquel refugio que formó mis ansias.
_Sacarme caretas que pesan y duelen, y salir al aire a cara lavada, con la risa tímida, el rubor intacto, la mirada alegre y las manos tibias.
_Decir las cosas que no son dichas por temores vagos y falsos tabúes que llena la vida de sueños quebrados por silencios mustios y ojos anegados.
_Tirar por los aires los malos recuerdos, junto a injusticias, sabores amargos, lesiones del alma, caminos inciertos.
_Mirar a los vientos y envidiar su ruta, querer atraparlo y ser el cometa que va de paseo colgado de sueños y bellos deseos.
En definitiva, quisiera ser libre para volar rauda, aspirar el aire, respirar el cielo, saborear las nubes, beber de las lluvias, jugar con la nieve, bailar con el viento, abrazar al sol y volver al alba para, pura y casta empezar de nuevo en esta enorme ruta que se llama vida… y hay que caminarla.
Zaidena-10-05-2010
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